Futuro, por Maika

La pitonisa leía la mano. Iban pasando una tras otra, incansablemente, hasta agotar la tarde. Siempre lo mismo, pero nunca igual: amor, dinero, familia, trabajo... Preguntas habituales y respuestas amables, sorprendentes, esperanzadoras... Como la vida misma...
Pero llegó una mano en la que ella no pudo leer nada, porque la nada era su futuro.

Comentarios

Entradas populares de este blog